Respuesta breve
Los brazos de posicionamiento se clasifican en recto (habitual en líneas de velocidad convencional), curvo (para gálibos restringidos como los túneles, donde la geometría curva deja espacio de elevación a la cabeza del pantógrafo) y limitador (limita la elevación en los tramos de alta velocidad). La pendiente habitual es de 1:5 a 1:10 ascendente (la raíz del brazo queda por encima de su extremo): cuando el pantógrafo pasa y levanta el cable de contacto, el esfuerzo de elevación se transmite en sentido axial del tubo, de modo que el tubo trabaja a compresión y no a flexión, con una eficiencia de carga mucho mayor. Esa es precisamente la razón por la que se exige la pendiente ascendente.
Consecuencias de una pendiente inadecuada
Si la pendiente es insuficiente (tubo horizontal o incluso descendente), el extremo delantero del brazo se hunde y el paso del pantógrafo genera un punto duro e incluso el enganche del pantógrafo; si la pendiente es excesiva, disminuye la capacidad de mantener el zigzag. Las reglas de mantenimiento vigentes establecen además niveles (valor normalizado, valor de advertencia y valor límite) para el ángulo estático del brazo de posicionamiento; en cada caso prevalecen el reglamento de explotación y mantenimiento de la línea correspondiente y los documentos de diseño. Si durante el montaje se invierte la orientación de un brazo curvo, se genera una pendiente inversa y con ello un riesgo directo de enganche del pantógrafo.
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Referencia: Enciclopedia de catenaria Siwei · Norma de pendiente del brazo de posicionamiento (CC BY-SA 4.0)