
Poco después de las 10:00 del 7 de agosto, en la obra de Xuji, distrito de Yu'an, Lu'an (Anhui), una grúa izó lentamente una columna de acero de 8,5 metros de altura y la depositó con firmeza sobre su base. Este poste, de unas 1,1 toneladas, es el primero de la catenaria que se instala en el tramo de Anhui del ferrocarril de alta velocidad Hefei-Wuhan.
La catenaria es la línea de potencia de los trenes de alta velocidad: se tiende por encima de la vía y su tensión alcanza los 27,5 kilovoltios. En todo el tramo de Anhui hay que erigir 5396 postes como este, y la instalación del primero significa que las obras del sistema de alimentación eléctrica han comenzado oficialmente.
Tang Qingtao, jefe de proyecto de China Railway Electrification Engineering Group y responsable de la obra, explica que levantar un poste parece sencillo, pero exige una gran precisión de posicionamiento: si los taladros de los pernos se desvían un poco, la pieza no entra. El equipo del proyecto había preparado con antelación las instrucciones de trabajo y repasó varias veces cada fase —transporte, montaje e izado—, mientras el personal de gestión supervisaba todo el proceso para asegurar que se resolviera en un solo intento.
El ferrocarril de alta velocidad Hefei-Wuhan forma parte del corredor nacional del río Yangtsé. Su línea principal mide unos 360 kilómetros y está proyectada para 350 km/h; parte de Hefei, pasa por Lu'an y Jinzhai, entra en Macheng y Hong'an (Hubei) y termina en Wuhan. A lo largo del trazado se prevén 9 estaciones, entre ellas Hefei Sur, Lu'an Norte y Jinzhai Este. Una vez construida, la línea añadirá un gran corredor de alta velocidad entre Hefei y Wuhan, hará más fluida la red ferroviaria del eje del Yangtsé y tendrá un efecto real tanto en los desplazamientos de la zona como en el desarrollo de la franja económica.
En los últimos tiempos, el ferrocarril Hefei-Wuhan ha registrado numerosos avances. El día anterior al izado del poste, en la madrugada del 6 de agosto, se cerró el vano continuo del puente de gran longitud Zishuwan-Baihe del tramo de Anhui. Un mes antes, el 6 de julio, se montó la primera viga cajón de la obra de conexión con el nudo ferroviario de Hefei: medía 32,6 metros y pesaba 811,7 toneladas. Del montaje de vigas al izado de postes, la obra avanza paso a paso: las obras civiles van rematándose y comienza la instalación de la electrificación.
La erección de este poste de catenaria parece un izado más en la obra, pero para el conjunto del proyecto tiene una importancia considerable. La construcción de una línea de alta velocidad suele desarrollarse en dos fases: primero se acometen los tramos más duros —terraplenes, puentes y túneles— y después se instalan los sistemas «blandos»: comunicaciones, señalización, energía y catenaria. La catenaria es el esqueleto del sistema de alimentación; con el primer poste en pie, la obra entra formalmente en la fase de electrificación. A continuación, más de cinco mil postes se alinearán a lo largo del tramo de Anhui para sostener un «cable aéreo» que alimentará a los trenes.
Sin embargo, el trabajo que viene no será sencillo. El ferrocarril Hefei-Wuhan atraviesa la zona montañosa de Dabie, con una elevada proporción de puentes y túneles y unas condiciones de obra complejas. Los postes de catenaria deben situarse sobre puentes, en las bocas de los túneles y al borde de los terraplenes; la posición de cada uno exige un cálculo preciso y cada perno debe quedar correctamente apretado. Son más de 5000 postes en toda la línea, uno a uno y tramo a tramo, sin margen para el descuido. Además, el montaje de la catenaria implica trabajos en altura y suministro eléctrico en alta tensión, con riesgos de seguridad considerables, lo que supone un desafío para la organización y la capacidad técnica de la obra.
Desde una perspectiva más amplia, el Hefei-Wuhan es un tramo clave del ferrocarril de alta velocidad Shanghái-Chongqing-Chengdu, en el eje del Yangtsé. Ese corredor, de más de 2000 kilómetros, va de Shanghái hacia el oeste pasando por Nankín, Hefei, Wuhan y Chongqing hasta llegar a Chengdu. El tramo Hefei-Wuhan ocupa justo la posición central: por un lado enlaza con el delta del Yangtsé y por otro con el grupo de ciudades del curso medio del río. Cuando se abra este corredor, el flujo de personas y mercancías a lo largo del Yangtsé será más fluido, con un indudable efecto tractor sobre la economía regional.
Según el calendario actual, el ferrocarril Hefei-Wuhan tiene prevista su entrada en servicio en junio de 2028. Desde la erección del primer poste de catenaria hasta la puesta a punto de todo el sistema de electrificación quedan casi dos años. Más de cinco mil postes, cada uno de ellos un «tornillo» de esta gran arteria ferroviaria.
Fuente: Science and Technology Daily (www.stdaily.com); reproducción en este sitio, con las imágenes archivadas localmente.